lunes, 20 de noviembre de 2017

Agosto (II)



Mediodía. Es agosto y por tanto
estoy seco.

Después de mezclar escombros
en cubetas numeradas
excarcelo una foto
en la que éramos
mirada y estallido.

Recupero la luz
que tensa mi cuerpo
flexiono pesos
para parecer más fuerte
conduzco de noche
por autovías que me llevan
despacio hacia el último
eterno retorno.

Cuando acabe de florecer la glicinia
seré un tanto menos sabio
más propenso a la contemplación
de lo que repite su huella.
No llegué a ver las bandadas de pájaros
formando letras invertidas en el ventrículo izquierdo
mientras miraba al otro lado de la vida
y tú
....... mediodía
...................... escombro
..................................... cubeta
..................................................... mirada

luz de agosto
flor insaciable
bandada de besos

en mi cielo escindido



miércoles, 15 de noviembre de 2017

Agosto





Tal día como hoy los cocodrilos esperaban a los ñus
agazapados en cualquier río africano
mientras un yo somnoliento y patético
abría los ojos frente a un documental de la 2.

Tal día como éste el mundo se llenó de cenizas
y otro niño moría de hambre en una aldea del sur.
Martilleaba el sol las sienes de los olvidados
la tormenta dibujaba sus trazos tras el umbral del dolor.

Una mujer recién asesinada recogía el ticket 38
en la máquina expendedora de la oficina de recaudación
flores encendidas eran sus pechos quemando los ojos
en la espera salada de sus contemporáneos.

Frente al mar los espejos devolvían las miradas
la tierra dando vueltas alejándose
al fondo los días largos de la vida
negando su cantidad ilimitada.

Era un agosto más claro y comprensible
entre ruinas las trincheras exhibían su verdor acalorado
las estaciones pautaban la altura de las cosas
como relojes de sol en las plazas de los pueblos.

En un día como tantos y como éste
en el que yo era el proyecto de lo que nunca seré
cuando las huestes del dinero repartían beneficios
y capitalismo aun no era un poema de Ana Pérez Cañamares





domingo, 12 de noviembre de 2017

Instantes


En la diagonal del sol
como pacientes amnésicos
de una institución de salud
de principios del siglo pasado
nos sorprende una ráfaga de ahora.
Suenan campanas artificiales
y el chirrido sordo
de cualquier motor.
El helecho ha crecido tanto
que ya casi tapa
el círculo dentro del rectángulo
del aparato de aire acondicionado.
Se gastaron todas las nubes
la noche que llegará
tendrá un olor a infancia
irrecuperable.
Antes de que caiga el planeta
por la montaña de enfrente
separaré las hojas
escritas a una sola cara.
Tú y yo
estamos
en las últimas listas
de supervivientes.



martes, 7 de noviembre de 2017

Extrañeza de domingo





Apenas un par de coches grises
han cruzado la avenida en este tiempo
en el que cambio de lugar el polvo
reordeno revistas y cosas por hacer
botellas mínimas con arenas de otras dunas.


El viento crea música modal con el vaivén del toldo
hojas secas entran y salen de la casa
y algún insecto pequeño será tragado por nuestro dragón.


No soy capaz de nombrar a las plantas por su nombre
le preguntaría a un árbol si pudiera abrazarlo
igual que abrazo a los seres que pueblan mi lugar.

Sobre la alfombra escribo
con uno de los lápices que cogí aquella vez en IKEA
y lanzo a la corriente seca el poema
que se romperá en pedazos con un sonido inaudible para todos.



El mundo parece detenido y sin embargo
creo sentir en el pecho un alivio
una gota me resbala la frente y baja
en dirección a la tela.
 

Los domingos tienen una dicción extraña.



jueves, 2 de noviembre de 2017

Construcciones




Y aún así
con todo lo probable
amarrado a cuerdas nuevas
el equilibrio rompiendo los ejes
y las montañas girando
alrededor de la mirada


como arañas perdidas
en la azotea
el dragón color pared
afilando las distancias
y sin embargo
es preciso insistir
desde el abajo
construir un puente con la piel
que nos limita y queda fuera
de todo el daño


escuchar las voces
y los silencios
ser esa tosca ilusión de los zapatos
la claridad del gesto
que crece en los otros
y que un día
será una marea.




sábado, 28 de octubre de 2017

Languedoc



El violín de piel de cordero
dos hermanas sobre los soportales
vestidas de azulón
extraen punta de los vellos
dos hermanos rubios
les pasan las páginas
de las partituras
la música es un silencio de domingo
que sobrevuela el tapete
que enmarcan los plataneros.

El sueño resulta marginal
y casi irrelevante
si las salinas disponen
su vestido rosa y no importa
la ausencia de flamencos
o el olor empírico de las algas
descomponiendo su esencia.

Ejercemos la paradoja
le quitamos al amor lo que nos debe
como si fuéramos los últimos
habitantes de la región.

Gravita el cansancio
acecha su ceño
sobre estos ojos de ceniza
la luna será verde
detrás de la torre más alta
y bailaremos
durante unos segundos
para que nada sea lo mismo
a partir de este poema.



lunes, 23 de octubre de 2017

Two for the road



Tono de luz
piedra ardiente
caemos en el anonimato
en cada carretera comarcal
D101 D6009 D607
números tan sólo
la parte redundante
en la salida que hay que converger
Tras los sonoros dongs
me siento el Albert Finney
de los primeros viajes
antes de quemar
el coche verde
cuando todo
era un desconocido por venir
y veo en ella
tomando el volante caliente
una Audrey Hepburn madura
tan estupenda y tres chic
y con tanto sentido del humor
La película termina
con final abierto
en la siguiente curva
una señal ambigua un McDonald's
carril de adelantamiento y una máquina
cosechadora entre su ceño
y mis gafas de sol
Me abrazo a su cintura en los selfies
me dice que pongo cara de malo
pero no
no puede ser yo no soy malo
Un pájaro negro
ha estado a punto
en este preciso momento
de cagarse en el claro
que circunda mi cabeza poderosa
es un incendio que ya no encuentra respuesta
las hojas caídas
se cuelan por la juntura
mal sellada
de la puerta en la cocina.
Entro en el zulo
a desechar raíces
los mismos pájaros
sobrevuelan la morada
es tarde y hay que reponer las pérdidas
mañana
será un nuevo todavía.



martes, 17 de octubre de 2017

Importante



Lo importante
intentar ver el mundo
darse a la vida
con los ojos confusos
de la primera mirada
besar a los amigos
abrazarlos
cómo a un árbol que hace mucho que no vemos
en cada encuentro
en cada despedida
sumarse al grito
con una nota nueva
ser grito en la encrucijada
formar parte de la cadena
que suma olas para fundar un mañana
renovar el amor por la madre
sea cuerpo perdido
lugar para el regreso
o parte del mar
agradecer al sol
su luz de todos los días
o el intento de ser astro
y a la tierra
los frutos
los paisajes
recorrer caminos y asombrarnos
ante la mano en la mano
lo importante un cuerpo en otro cuerpo
reconocerse
y anunciar una quimera
llorar
con los ojos sin ceros ni ortografía
si llorar es la salida
para ser mejor y más completo
decir te amo
tantas veces como la verdad quiera
y no esperar la otra mejilla
para el beso
escribir los versos que den sentido al mundo
en un mundo sin destino
ni lápices para el poeta
decir un ahora implacable
que sobrevuele y aniquile la nostalgia
amar sin precio
sin ofrenda
amar a contratodo
sin pedir permisos ni favores
abrir los armarios
quemar las ropas que nos disfrazan de persona
desnudarse y reír
desnudos
tampoco somos iguales
la risa sí
la risa es un arma para la esperanza
al final
lo importante
es una fórmula tan fácil como
querer
y que nos quieran

miércoles, 11 de octubre de 2017

El Emperador está desnudo





Desnúdate Emperador
para que veamos
que tú también vistes tu cuerpo de señales
que tu sexo
se tornará yermo y desangelado
cuando el azar te lleve
a retar al tiempo
como un anacoreta.



Desnúdale al mar
de todos los muertos que boqueantes
entre las algas ya pasto de los peces
floten su cuerpo advenedizo.
Líbrales del yugo aleatorio
y el desayuno completo.
Y pídeles perdón por una muerte
tan definitiva. Ellos
ellos sí te habrían hecho
un traje nuevo
a medida.




viernes, 6 de octubre de 2017

Como agosto





Parece que el silencio tiene una cualidad opaca
transpira ciudades en las horas muertas
que anteceden la caída.


Algunas calles guardan en las alfombras
de sus aceras restos de los días primeros
notas de luz manchada
con silencios cada vez más agotados.


Las hojas corretean por el suelo dunar de la terraza
son insectos sin savia aves del destierro
que acumulan el polvo de las tardes somnolientas.


En los bares el sonido de los motores
es un vano intento de llamada.



Como reptiles
inmóviles al tiempo
nos resucitamos.